Una de las mujeres más relevantes para la ciencia en los últimos años es Julieta Fierro, una astrónoma que desde niña se caracterizó por vivir en curiosidad y asombro ante cada una de las cosas que le sembraban la intención de descubrir y conocer el mundo. Al igual que muchas otras grandes personalidades, y tal vez como la mayoría de nosotros, Julieta Norma Fierro Gossman no se propuso ser lo que fue. La astronomía se le presentó de manera incidental en su vida, la muerte de su madre cuando ella tenía 13 años marcó el destino de su familia, pero sus convicciones le ayudaron a librar los retos que se presentaron en su camino.
De la propia voz de Julieta, conocemos que era muy mala para la escuela pero muy buena para las matemáticas, lo que la motivó a seguir el camino del estudio y, por consejo de su hermana, se anotó para estudiar física con la errónea idea de que era más sencilla que las matemáticas; caminando en los pasillos de la Facultad de Ciencias de la UNAM, se encontró con un cartel que invitaba a estudiar astronomía, lo cual la llevó a interesarse por el mundo de las estrellas y que consolidó con una maestría en astrofísica. Como parte de su trayectoria, en la UNAM, fue investigadora titular del Instituto de Astronomía, profesora de la Facultad de Ciencias, directora general de Divulgación de la Ciencia y directora del Universum; además, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y elaboró numerosos artículos, así como 40 libros de divulgación científica. Entre sus reconocimientos destacan la Medalla Mario Molina y el Premio Kalinga de la UNESCO.
Originaria de la Ciudad de México, Julieta Fierro arribó al planeta Tierra el 24 de febrero de 1948 y con la calidez que siempre la caracterizó, partió de este mundo el 19 de septiembre de 2025, siendo recordada como una de las mujeres más importantes para la ciencia en México, especialmente en el campo de la divulgación. Desde el funcionamiento del cuerpo hasta los fenómenos que suceden en el universo, Julieta dedico su vida a explicar la ciencia -lo que en su charla del programa Aprendemos juntos Mex de BBVA definió como la manera de entender a la naturaleza- de un modo más amigable que no se peleaba con el lenguaje complejo que solemos encontrar en los libros de rigor científico.
En el capítulo de la primera temporada de Léemelo, una coproducción de TV UNAM y Canal Veintidós que profundiza en el gusto por la lectura, Julieta Fierro conversó con Marina de Tavira sobre algunos de sus libros predilectos y la relevancia que tuvo la lectura desde su infancia. Julieta abre el programa comentando que, por fortuna, la astronomía se salva del odio compartido que se tiene por materias como matemáticas y química, lo cual permite que curiosamente se interesen por ella. En esta emisión conocimos su relación con los libros y sus autores, así como su proceso de redacción, del cual comparte que tenía el hábito de escribir diario, siendo la investigación y la lectura dos herramientas fundamentales en la tarea de divulgación.
La calidez de Julieta Fierro y su labor de acercar el conocimiento es una grandiosa mezcolanza que podemos encontrar en sus entrevistas y presentaciones, pero también en sus libros. Leerla es tan ameno como escucharla hablar, puesto que supo traducir de manera clara y concisa los términos, procesos y lenguajes que se manejan con rigor académico. A continuación, estimado lector, le recomendamos algunas de sus obras por las cuales puede comenzar a conocer las letras de la astrónoma y divulgadora.

Astronomía, ¿para qué? fue su última publicación, la cual escribió junto a Angelina Muñiz-Huberman, quien integra poemas en cada capítulo entrelazando literatura con ciencia. Este libro es un agasajo de conocimiento que comienza destacando la importancia de materias como historia, biología, matemáticas, física y química, su presencia en la vida humana y la riqueza interdisciplinaria de algunos descubrimientos que determinaron el estudio de la astronomía.
Los inicios de esta materia datan de cientos de años antes de Cristo, pues fueron los griegos y las civilizaciones mesoamericanas quienes definieron su cosmovisión con respecto a los astros, los observaron, les pusieron nombre y fue a partir de los eventos del cielo que se crearon ciclos, eventos, rituales y calendarios.
¿Por qué el día se divide en dos ciclos de 12 horas? ¿Qué relación tienen los nombres de los días de la semana con los astros? ¿Por qué Plutón se definió como un planeta enano? ¿Hay agua en la luna? ¿Se apagará alguna vez la luz del sol? ¿Existen otros elementos químicos en el espacio? Esas son solo algunas de las preguntas a las que se da explicación y respuesta en cada capítulo, los cuales pueden revisarse en orden indistinto.
En esta obra, se puede ver reflejado el arduo trabajo de investigación que realizó la doctora Fierro, quien a través de ejemplos, expone fórmulas, definiciones y términos que sabemos que son propios de materias como la física o la química pero no los terminamos de entender; aquí cobran vida los nombres de algunos grandes personajes de la ciencia, tales como Albert Einstein, Isaac Newton, Galileo Galilei, Carl Sagan, entre otras reconocidas figuras de la ciencia mexicana, como Mario Molina o Silvia Torres.
El libro de las cochinadas, una obra que Julieta Fierro escribió junto a Juan Tonda, es un divertido recorrido por el funcionamiento de nuestro cuerpo, específicamente en aquellas cosas que consideramos asquerosas, desde los mocos y los eructos hasta las flatulencias y el excremento. Como parte de esta lectura se cuestiona, ¿Por qué los generamos? ¿Qué función tienen? ¿Cómo se producen? Asegurando que todas las personas somos cochinas aún cuando evitamos serlo, ¿Usted cree que no lo es? Bueno, le invitamos a leerlo.


La astronomía de México es, contrario al ejemplar anterior, un libro que explora la cosmovisión de las antiguas civilizaciones, sus observaciones sobre los astros y la manera en la que definían su forma de vida. Con el apoyo de códices y fotografías de distintas edificaciones arqueológicas, Julieta Fierro logra hacer un acercamiento a estas culturas y los conocimientos que trascendieron hasta nuestros días; así como las aportaciones que influyeron en la historia universal, tal como el cero de los mayas. Esta lectura brinda una serie de elementos que seguramente le ayudarán a apreciar mejor el siguiente vestigio arqueológico que visite, más allá que por su imponente arquitectura.
Julieta Fierro fue una mujer muy inteligente, pero, sobre todo, cálida y sensible; problemas mundiales, como la pobreza extrema le abrumaban en demasía, incluso por eso deseaba ser hada, para, con su varita, poder eliminar todos los males que dañan a la humanidad. Fue una mujer valiente que se aventuró al machismo de su época y a las limitaciones que aún abundan en la vida académica para las mujeres, se fue deseando que el mundo evolucionara en una mejor versión. Otro de los mensajes que constantemente destacaba es que la ciencia tiende a equivocarse, un motivo que le gustaba porque es a través de esos errores que se logra avanzar. Además, ha enfatizado en el largo camino que falta por recorrer en el mundo científico, desde las escasas innovaciones que se han hecho en beneficio de la mujer, como el doloroso procedimiento de la mastografía, hasta continuar descubriendo sobre los seres que habitan el mar, como explorar la manera en la que se comunican las ballenas a través de sus cantos.
En este Librero hicimos una brevísima selección de sus obras, pero esperamos que solo sea el primer acercamiento que tenga usted ante las letras de esta astrónoma, quien ahora es recordada como una estrella más en el universo.