Hay una fiesta para cada mole y un mole para cada fiesta

Por: Nitzia Reséndiz Mondragón

Uno de los platillos emblemáticos de México es el mole, su etimología viene de la lengua náhuatl molli o mulli que significa salsa o mezcla, llamado así por ser una receta que contiene gran cantidad ingredientes, ente los más destacados, chiles, semillas, especias, hierbas, pan, tortilla y nueces que lo hacen único. Tiene un origen prehispánico ya que en dicha época se acostumbraba hacer salsas.

Sin embargo, una de las historias sobre el origen del mole como se conoce en la actualidad, con sus ingredientes originales y sus variantes, se da durante el Virreinato, en el estado de Puebla, dentro del Ex Convento de Santa Rosa por la monja Andrea de la Asunción. Con la intención de presentar un platillo abundante, excéntrico y festivo, creó una mezcla y el resultado fue sorprendente.

Hoy en día existen grandes variedades de moles a lo largo y ancho de la República Mexicana, siendo Oaxaca con sus siete moles por excelencia y Puebla con tres moles, los estados más destacados en la preparación de este platillo. Algunos son dulces, picantes, almendrados o frutales: esta diversidad de sabores aunada a su colorido hace que el mole tenga identidad mexicana.

Algunos de los moles más reconocidos tanto a nivel nacional como a nivel mundial son:


Mole negro

De origen Oaxaqueño, se compone de más de 30 ingredientes, entre los cuales destacan, la hoja de aguacate, plátano macho, chile chilhuacle negro y pan de yema, el cual es un pan exclusivo de Oaxaca. Esta preparación originalmente se sirve con carne de guajolote y ajonjolí.




Mole poblano

Originario de Puebla, es un mole dulce preparado con chile ancho, mulato, pasilla, además de almendras, plátano macho, pasas, nueces y chocolate y se sirve con carne de guajolote o pollo.




Manchamanteles

Uno de los siete moles de Oaxaca es el famoso manchamanteles, que por su preparación e ingredientes tiene un color rojizo y sabor dulce, compuesto por chile chilhuacle rojo, guajillo, plátano macho, durazno, piña, pasas y camote, acompañado de carne de cerdo.




Mole verde

Constituye uno de los siete moles oaxaqueños y es el único en el cual se utilizan ingredientes frescos, entre ellos el cilantro, hoja santa, epazote, tomates y pepitas. La carne principal para acompañar este mole es el pollo.




Mole almendrado

Originario de Puebla, tiene una textura diferente ya que contiene almendra, chile guajillo, pasilla y chile ancho. Se sirve comúnmente con carne de guajolote.




Huaxmole

También de origen poblano, normalmente se sirve con carne de chivo, sin embargo, también se puede acompañar con carne de carnero o res. Su preparación contiene chile costeño y chile guaje que son los que le dan su sabor característico picante.




Mole de novia

También conocido como mole blanco, es generalmente servido en bodas: de ahí toma su nombre, mole de novia. Distinguido por ser el único de color blanco gracias a sus ingredientes: almendras, cacahuate, pasas, pulque y chile güero, usualmente es acompañado de guajolote.




Para honrar este gran emblema de la gastronomía mexicana se celebrará la 41° Feria Nacional del Mole 2017, cuya sede es en el pueblo mágico de San Pedro Atocpan, del 7 al 29 de octubre, donde se ofrecerá la degustación y venta de las delicias gastronómicas y artesanías, además de interpretaciones musicales.

Asiste y disfruta la gran variedad gastronómica que ofrece México y su mole, también puedes conocer los lugares históricos como La plaza de San Martín y el Templo del Señor de las Misericordias, ubicados en el centro.